A Curry divino (50 puntos) para nada: los Warriors se hunden

A Curry divino (50 puntos) para nada: los Warriors se hunden

No hay manera. La crisis de los Guerreros se agudizó noche tras noche, la confirmación de que esto no es un bache ni un espejismo: hay problemas reales, tangibles, muy peligrosos. Y Draymond Green ha sido el último en decirlo abiertamente, sin tapujos. En Phoenix, la mediocridad que pasea ahora mismo el campeón quedó en evidencia: 130-119 a pesar de, ojo50 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias de Stephen Curry con un 17/28 en tiros y un 7/11 en triples (incluyendo 9/9 en tiros libres).

Curry anotó 17 puntos en un primer cuarteto que se consideró completo. Y su equipo perdía (36-33). Llevaba 31 al descanso, basicamente su media de la temporada en partidos completos, y su equipo perdia (72-65). Acabó con el undécimo partido de al menos 50 en su carrera… y su equipo perdio. Promedia 32,8 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias y un caso imposible 70% de porcentaje de tiro real. Da igual: sus heroicidades solo valen para que su equipo haga la goma en los partidos, sobreviva hasta llevarse el estacazo final. Es un impropio 6-9 de un campeón. Duodécimo puesto de un Oeste flojo. Y un bochornoso 0-8 fuera de casa. Una cita increíble. Llevan dos derrotas en las que han encajado 134 y 130 puntos contra unos Suns que están 9-5, un partido de la cabeza del Oeste pesa un juez sin Chris Paul ni Cam Johnson. Que vidas tan distintas.

El partido fue básicamente un concurso de tiro: 18/42 en triples (42%) los Warriors, 21/40 (52%) los Suns, que respondieron cada tiro de Curry con una bolsa de puntos. Cam Payne batió su récord de carrera (29 con 6 triples), Devin Booker anotó 27 con 9 asistencias y Mikal Bridges ganó un maravilloso score: 23+9+9, 5/8 desde la línea de tres. Tan castigados por el final de la temporada pasada y un verano de decisiones difíciles y jaleos en los despachos, Los Suns Vuelven se ha estabilizado como uno de los mejores equipos de LaLiga. Mucho mérito y 9-5, tiene un partido de esos Trail Blazers que aprovechan la duda de todos los demás para mandar en la Conferencia. Por lo que pueda venir.

Pero la historia está en San Francisco, claro. En cómo los Warriors no ganan haga lo que haga Curry. En cómo su defensa, tantas veces apasionante de ver e imposible de superar, se cae hasta el fondo de la NBA (es una de las cinco peores). Como sus rivales se ceban en el rebote. Como Green pierde eficacia, Klay Thompson anota sin precisión (19 puntos, 17 tiros) ni chispa y Jordan Poole se convierte en un agujero negro si no es titular (esta vez, 2 puntos con un 0/5 en tiros). Del línea de tiempo joven, ni rastro: Kuminga fue baja, Moody jugó seis minutos y Wiseman está deterrado en la G League mientras los Warriors se piensan qué hacer con él. Así, la rotación es corta, faltan puntos y físicos, defensores y competidores. Wiggins y Looney ayudan pero la sensación es que Stephen Curry está a un nivel casi divino… pero solo, terriblemente solo. Y empieza a parecer claro que la reacción no va a gestar solo en la pista. Que hacen falta movimientos en los despachos. Y, prueba, decisiones difíciles. O un año maravilloso de Curry se irá al limbo con la corona de campeón. Pronto, claro, pero las sensaciones son horribles en la Bahía.

Los Nuggets están protagonizados por Nikola Jokic

En una noche en la que los Mavs estrellaron sin Luka Doncic, los Nuggets (9-5 ahora) tampoco podrán ganar sin su jugador franquicia. Sin Nikola Jokic (y sin Aaron Gordon, otra baja importante) los de las Rocosas no pueden con unos motivados Knicks (103-106) que ganaron sin mucho brillo pero llevan dos victorias a domicilio después de su desastre del domingo en el Madison, contra los Thunder. Atrás, además, en espalda con espalda y contra equipos que estaban invictos como locales. Tiene su merito, dada la mala situacion en la que afrontaban este viaje los de Thibodeau.

La sangre fría con los tiros libres finales de Julius Randle (34 puntos, 11 reinicios, 4 asistencias, 4 robos) y Jalen Brunson (21 puntos, 5 reinicios, 7 asistencias) Seguro el triunfo antes de una intención final, ante la desesperación, de un Jamal Murray que cumplió 21 puntos pero necesitó 20 tiros. Michael Porter Jr (5 puntos, 1/8) estuvo muy mal, y los Nuggets quedaron sin más recursos que el empuje desde el banquillo de Hyland (21 puntos). Los Knicks sacaron tajada… por los pelos. Sin Fournier ni Grimes, ahora mismo fuera de la rotación, y en un día muy discreto de Barrett. pero ganaron y estan 8-7, otra vez en positivo a pesar de la lluvia de criticas con la que empezaron la semana. Algo es algo.

Los Timberwolves enseñan su mejor cara

Falta les hizo a los Wolves, en zozobra muy seria, sumar victorias y mejorar sensaciones. Y eso están haciendo: segundo triunfo seguido fuera de casa y 7-8 ahora. Es verdad que el rival era Orlando Magic, uno de los equipos más débiles de la NBA (4-11 ahora) que juega además sin su nueva estrella, el número 1 del último draft Paolo Banchero. Pero los Wolves arrasaron (+27 en la premiera parte, 108-126 final) y abandonaron una muy buena imagen: más motivación, más compromiso, más circulación de balón… Anthony Edwards anotó 19 puntos en el primer cuarto 35 en total, con 6 asistencias y un 7/13 en triples. Towns huye a 30+5+5 con buena contribución también de Russell (muy señalado hasta ahora) y Gobert. En los Magic, 26 puntos y 12 rebotes de Bol Bol, 18 y 6 de Wagner y 23+6+6 de Suggs. Poca cosa, pero sin Banchero.

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